El día de hoy mi buen amigo de la infancia, Mayo, está invitado al blog. Nadie mejor que un coterráneo para dar un recorrido turístico por nuestra ciudad natal. Al final por supuesto, hago mi propia contribución y recomendaciones, si está de visita por Fresnillo.
Clima
El meteorológico nacional podrá decir que en todo el país el sol ilumina radiante, que el calor ronda en lo sabroso, incluso podrá recomendar salir y asolearse en shorts, bien, pues si usted anda el en Real Mineral del Fresnillo, población autónoma y en rebeldía (algo de vascos hemos de tener) que se sitúa en el centro del Estado de Zacatecas, las recomendaciones antes señaladas no le sirven de nada: En Fresnillo siempre hace frío. Para quien escribe, hijo natural de dicho terruño (avatares del destino me hicieron nacer en la ciudad Capital, que lleva el mismo nombre que el Estado), se enorgullece de ser friolento, pero lo reconozco, si a los fresnillenses nos mandan a cualquiera de los polos, ya sea al antártico o al ártico, seguro regresaremos -por mensajería- suéteres y chamarras, no nos serán necesarios, si acaso requeriremos lentes oscuros por la nieve que dicen que encandila.Desde que anduve en Tabasco mi termostato ha andado reborujado (palabra de resonancia local que significa andar perdido y carente de brújula), por lo mismo en mi visita de este fin de semana a Nuestro Mineral, me congelé y tirité de frío, y eso que ya pasó lo más crudo en cosa de heladas. Lo reconozco, sigo siendo de allá, pero ya no soy de allá. Precavido soy, por lo mismo he optado por dejar chamarra en casa de mi madre.
Vehículos
Si al estribillo vamos, cotejando el Himno Nacional en su sección “un soldado en cada hijo te dio”, digamos que el batallón que le correspondería a mi Estado ha sido migrado a EUA. Este dato hay que tenerlo en cuenta, pues si hace tiempo mis parientes de la ciudad Capital me hacían enojar diciendo que Fresnillo era un pueblo bicicletero, en la actualidad ese argumento queda carente de sustento y triturado por las llantas de soberbia camioneta. Por cierto, estos vehículos son el regalo más preciado que traen nuestros hermanos que han trasladado su residencia al vecino país del norte. Ya no hay bicicletas, ahora lo que hay son empoderadas camionetonas (puede también llamarles trocas). Las calles del Mineral son estrechas. Reitero, hace frío. El clima impide que un día de descanso uno camine a gusto por un parque del centro, es más cómodo meterse en un automóvil o camioneta, y salir y dar la vuelta. Así se evitan los fríos, se puede escuchar la propia música y se puede departir la ocasión en compañía de una bebida (algunos bares dan servicio y mandan bebidas a la puerta de su vehículo). Este es un ritual que religiosamente se repite domingo a domingo y sábado a sábado, en la tarde-noche. Un detalle, la generosidad de los parientes es grande y muchas camionetas han llegado al terruño. En la actualidad, los desfiles del dar la vuelta se han extendido en longitud, altura y amplitud, sucede que muchas de las camionetas provenientes del norte son cada vez más grandes en tamaño (cada vez más altas, largas y anchas). Seguramente estos móviles sean más rápidos, pero la lentitud con la que se avanza por la avenida Huicot impide verificarlo, eso sí, veinte metros son suficiente para hacer una demostración de quemada de llanta, osea que en arranque hay probada potencia.
Música
Cuna de la balada romántica, lo que usted escuchará en sus trayectos por las calles aledañas al Cerro del Proaño será, seguramente, el Hip hop o la música grupera. Estando a un paso del estado de Durango, no es raro que brinquen los bafles a ritmo de pasito duranguense. Este fenómeno lo puede a usted contrariar, vaya preparado anímicamente, pues si de repente se encuentra degustando un Don Pit en el célebre Café Romo, cada tanto sentirá que los vidrios se estremecen ante un sonido que primero se acerca y luego se aleja, asustado usted desviará su mirada a la calle y es altamente probable que se encuentra a una camioneta tupida en su parte trasera de nativos lugareños, quienes alegres y festivos, esgrimiendo caguamas a lo alto, canten y emitan de manera te-temeraria aullidos (del tipo: uuuuuuuh, ajúa, yeah), gritos semejantes a los exclamados por mariachis entre estribillos de la canción del mariachi loco (que quiere bailar). Eso sí, si se encuentra ante tal performance, procure sonreír, y si no lo consigue, evite mantener la mirada fija a alguno de los tripulantes, esto resulta un tanto ofensivo y ajerador, no se busque problemas. Si por alguna circunstancia usted se encuentra arriba de la camioneta, recuerde que sus gestos, actitudes y movimientos (no se diga los gritos) deben señalar que se la está pasando pocamadre y quien lo vea debe tener la certeza de que usted es un transgresor.
Gastronomía
Para nosotros en Fresnillo la globalización no es un fenómeno reciente, esto usted lo puede detectar en nuestros platillos y comidas tradicionales. Nos encanta ir a la comida china del Hong Kong –busque en un perímetro de 150 kilómetros y no encontrará algo igual-. Gordo y colorado es el queso Menona –elaborado por unos gordos y colorados que son rebuenas gentes-. Tómese una agua de zarzaparrilla en la Potosina, yo ahí compro un chocolate Constanzo (desde antes de tener uso razón, aunque bueno, es fecha que la razón no ha echado raíces en mi persona) y esto me resulta fascinante, cortar cuadritos del delicioso chocolate y comérmelos uno por uno, por cierto, no sé si cada vez hacen más chicos los cuadritos o si sigo en etapa de desarrollo. Otro rasgo multicultural en gastronomía estatal, en la ciudad de Zacatecas, el mejor restaurante es La Garufa, de comida Argentina.Un fenómeno reciente e interesante es que, en nuestra Perla del Semidesierto, han proliferado los restoranes de mariscos. Pese a vivir a cientos de kilómetros de los litorales nacionales, el MarAlex ha encontrado la fórmula para dar excelente servicio, ricos platillos, establecimientos dignos y precios bajos. Ustedes disculparán, pero quien escribe procura calibrar precios teniendo como referencia el precio de la cerveza. En el restaurante antes mencionado la chela esta a 12 pesitos. Ahora bien, si el sol ha comenzado a ocultarse y usted quiere hacer rica merienda o, de plano, tener exquisita cena, le recomendamos El Farol. Si en Guadalajara los que allí viven dicen que en Manzanillo andaba todo Guadalajara, o si en el Distrito Federal dicen los que allí viven que en Acapulco estaba todo el DF, de manera semejante le sucederá cuando vaya al Farol, ahí se encontrará a todo Fresnillo. Un dato, ahí la chela está a 20 varitos.¡ Disfrute su estancia en nuestro Mineral ! (Yo ahí anduve este fin de semana adelantando el día de la familia, unas veces con mi papá, otras con mi señora madre, anduve haciendo el mencionado recorrido gastronómico. No incluí las Tortas de Don Pepe, -por extraña razón también llamado El Gordo- pues ahí no fuimos, sino que les llamamos y nos llevaron sus deliciosos manjares a la puerta de la casa!) Mis notas:Hospédese en La Fortuna, si lo que busca es comodidad, servicio y funcionalidad. Ahora que si prefiere estar en el centro, la opción es el Hotel del Fresno. A Mayo se le olvidó recomendar las deliciosas Gordas (una joya gastronómica local, rellenas de chicharrón, rajas, frijoles… qué rico) Marthita. Estas las puede encontrar en la calle Francisco Sarabia. Y cuando vaya a la Potosina, después del agua de zarzaparrilla (root beer) pida una paleta helada de cajeta (leche quemada). El MarAlex no es mi hit, mejor le recomiendo El Fuerte o El Caracol. Si no se hospeda en La Fortuna, vaya por unos chilaquiles, si es que va a desayunar, o si gusta comer o cenar, le recomiendo las enchiladas de la feria, suizas o el Filete Fortuna. Se me ha abierto el apetito con estas recomendaciones.