La cita era a las 6:30 pm en mi casa. Cuatro hermosas mujeres, ansiosas de ver el espectáculo, se reunirían, previo “Boost” Light (bebida energética) en mano. Salimos casi a las 7:00 pm, en medio del tráfico, rumbo a la carretera a Chapala.
En el camino nos fuimos ambientando. Entre los acordes de “Vuelve”, “Living la Vida Loca” y “Asignatura Pendiente” se nos hacía tarde para llegar a la Arena VFG. Si. Teníamos cita con Ricky Martin y su Tour Blanco y Negro.
Nos habían dicho que era otro espectáculo llegar al lugar, aunque hubo cierto tráfico, no estuvo tan mal. Las instalaciones están muy bien y la entrada estuvo bastante organizada.
Abrió “Chambao”. Bien a secas. Pero lo mejor, sin duda alguna, fue Ricky. Qué hombre tan guapo, sexy, talentoso, buena vibra. Para muestra un botón:

El espectáculo fue buenísimo. Abre con escenas que simulan que está en una piscina haciendo acrobacias. Dios. Con el efecto del Boost y esas imágenes las cuatro estábamos al borde del infarto.
La Vida Loca, María, La Copa de la Vida, Pégate y todos sus éxitos fueron interpretados con una super coreografía. Pero lo mejor fue “Asignatura Pendiente”. Desde anoche soy oficialmente “su boricua”. Porque a grito pelado le dije “Ricky: ¡¡¡SOY TU BORICUA!!!”
Terminó el concierto y regresó a darnos el mejor postre, cerró con Tal Vez y con Tu Recuerdo, a dueto con Mari de Chambao.
Dios te guarde por muchos años, Ricky lindo.

