En Kona solo estuvimos un día. De ahi zarpamos a Kauai. En lo personal considero que fue la locación más linda y en donde tuve más oportunidad de disfrutar la playa. Primero hubo una excursión por todos los escenarios naturales, incluída una plantación de guayabas (pregúntome, ¿a alguien le interesan las guayabas? pero al menos comimos un helado delicioso). Aqui algunas fotos de lo que vimos en el recorrido:



Algo super chistoso pasa en Kauai. Cuando fuimos a ver las cascadas había un tipo vendiendo agua de coco y piñas. Y había pollos a su alrededor, dije, mira qué bien que vende cosas y tiene su corralito. Pero luego fuimos a las guayabas y gallos y pollos paseándose enmedio de la gente. Luego al pueblo y vi una gallina con sus pollitos cerca de una farmacia. Hasta que pregunté. Resulta que con un huracán salieron volando los corrales y los pollos fueron liberados, nunca los recolectaron y ahora están protegidos por el gobierno. Es muy curioso ver hasta huevos en los estacionamientos. Si fuera “Surfa” definitivamente me dedicaría a disfrutar el mar y comería pollito y huevito… gratis.

Definitivamente lo mejor fue la playa. Ya traía color por los ratos en la alberca y el jacuzzi, pero en Kauai tomé un color dorado divino. Como desde las 2 de la tarde hasta las 8 pm estuve en la playa, viendo competencias de kayak y a los chicos surfear. Al día siguiente regresamos desde temprano hasta la 1:30 pm. Excelente manera de terminar el viaje.

Llegando a Honolulu, por si aún no había gastado lo suficiente, nos llevaron a un mall como por cinco horas antes de ir al aeropuerto. Maravilloso, todas las tiendas que me gustan más las de diseñador. Compras, compras, compras. Y de regreso a la vida diaria. Llegué con mucho ánimo y con ganas de ir a la cena de la Clase 1997. Si, cumplí 10 años de graduada y la Universidad hizo un evento. Ese relato, en la siguiente entrada.
¡Feliz fin de semana! Al fin VIERNES ![]()





















