El viaje estuvo muy bien. Fue un vuelo largo sin duda, además de que en American Airlines son tan marros que no dan nada de comer. Pero al fin llegué a Honolulu. No me sorprendió mucho, es una ciudad gringa como cualquiera. En la noche fui a un show muy bueno con los bailes típicos -ya saben el hula hula con falditas hawaianas y sostenes de cocos-. A la mañana siguiente con el cambio de horario yo estaba despierta desde las 4 am dando vueltas en la cama para bajar a desayunar a las 6 am. Después tenía tour a Pearl Harbor.
Es un poco triste seguir comprobando que los gringos no tienen historia y fabrican un sitio turístico con el recuerdo de una guerra.

De ahi al barco. Al fin empezaría la aventura en las islas hawaiianas.
Continuará…