La boda de Bárbara estuvo divina. Todo le salió perfecto y ella lucía hermosa. He de reconocer que el Riguroso Blanco dio un toque muy especial, además que el clima lo ameritaba.

Llegué el viernes, el vuelo se retrasó y cuando el piloto dijo que la temperatura actual era de 34 grados Celsius no lo podía creer… eran las 9:30 pm. Había llegado al desierto de Coahuila.
Ya había llegado familia al hotel por lo que nos tomamos una copa y salimos a cenar. Súper divertido y hasta las 2:30 am. El sábado desperté tarde, desayuné/comí y me fui a la cita con el estilista. Cabe mencionar que este último se portó como toda una diva (de hecho hasta me hizo sentir un poco mal porque fue rudo de trato) pero me dejó super bien.
Cuando regresé al hotel ya habían llegado mis papás y hermano y el ambiente no podía ser más festivo. Es increíble tener una reunión familiar en otra ciudad y con un tema tan padre como un casamiento.

Se sacaron un diez en la decoración, la cena, la música el ambiente… les dejo unas fotos. ¡Felicidades Bárbara y Manolo!
