Historias del Laberinto

Entradas de Agosto 2007

El Episodio Final de Lost

Agosto 7, 2007 · 12 comentarios

Ayer terminó la Tercera Temporada de Lost en AXN México.  Ya había visto el final porque lo compré en iTunes pero lo volví a ver para atar cabos que quizá perdí la primera vez.   ¿Qué onda con John Locke que mata a Naomi?  ¿Quién demonios es Naomi?  ¿Y Charlie?   Quizá pudo haber cerrado la compuerta desde el otro lado… esa muerte fue muy triste.  Bueno, el flash forward de Jack Shepard…  LO PERDIMOS TOTALMENTE.  Espero impaciente la Cuarta Temporada.   ¡Por favor dejen sus comentarios del final!

Aquí les dejo este vídeo actuado por el elenco original de Lost… pero es una parodia del final.  Simplemente delicioso. 

Categorías: De todo un poco

Me tocó la de perder en la autovía

Agosto 3, 2007 · 13 comentarios

Este es un reciclado que fue Firma Invitada en el blog de Diego

Actualmente el piloto y su servidora ya no están juntos (nunca pude perdonarle lo del vasito) pero fue una muy buena experiencia.  Y además, es increíble lo rápido que pasa el tiempo…

 En algún lugar de la autovía “Barcelona – Madrid”…   1 de Diciembre de 2006

Todo iba excelente, el viaje perfecto, el escenario único.  Llevábamos casi 10 días de viaje por la Madre Patria, habríamos recorrido más de 1000 kilómetros en un Peugeot 206.   Quizá tuvimos alguna diferencia porque mi forma de viajar y de comprar se asemeja más a María Félix que a la de un chico extremo fresa.  Pero no importaba, después de todo, era nuestro viaje más largo juntos.  La necesidad de saber del cambio de poder en México era imperiosa…   teníamos sintonizada la famosa Radio Nacional Española que nos informaba cada media hora de los acontecimientos en nuestro país. Después de haber tomado mucho líquido, como suele suceder en los viajes en carretera, la necesidad fisiológica empezó a ser urgente.  Veo el sistema de navegación GPS que dice que a 950 metros se encuentra una estación de servicio. Le digo al piloto –el chico extremo fresa- que haga el favor de hacer la parada.   No era la primera en este tramo tan largo, por lo que empezaba a molestarse un poco.   Me dice:  -¿Podrías esperarte 40 kilómetros?- a lo que respondo con un firme:  -No.   El litro de agua, el Red Bull y la Coca Cola Light querían salir a como diera lugar.   El GPS comienza, en el tono más castizo posible:   gire a la izquierda en dos-cientos-cincuen-ta-metros…   pasan doscientos metros y entonces el sistema de navegación dice:  gire a la izquierda y manténgase a la derecha….  E inmediatamente después:    ¡RECALCULANDO!  (Lo que significa que el destino final ha sido pasado).

 

La frustración, y sobre todo, la imperiosa necesidad fisiológica me convierten en Hulk.    La compañía y el viaje perfecto se transforman en algo horrendo.   La tolerancia no existe.  Entonces, le digo al piloto (la anterior pareja perfecta)  ¡¡¡TE DIJE QUE TE PARARAS!!!  y me dice lo más relajado del mundo, tranquila, la próxima estación de servicio está a 15 kilómetros….     Dije, está bien.   En mi cabeza pasaba toda una serie de maldiciones gitanas que no fueron expresadas por educación y por no arruinar las vacaciones.     Tan sólo habíamos recorrido tres kilómetros cuando empezamos a ver focos de patrullas, de ambulancias.  Había ocurrido un terrible accidente y fuimos obligados a parar en lo que las autoridades y el cuerpo médico despejaban la autovía.   Kilómetros de automóviles no permitían ver qué es lo que había pasado.  En medio del caos, Hulk se convirtió en Heidi y comencé a llorar de la desesperación…   entre sollozos repetía:  -te dije que te pararas… buaaaaaa.    Se dice que los Virgo (signo zodiacal del piloto) son excelentes solucionadores de problemas.   Para pronto dio su respuesta al problema:   - ¡¡Mira!!   Tenemos el vaso del café expresso que me tomé, y la botella de agua.   ¿Por qué no haces el asiento para atrás, te bajas los pantalones, haces en el vasito y vas llenando la botella de agua?.   Ante tal problema me quedé muda.   Sin palabras.   Me daban ganas de matarlo por no haber atendido a mi llamado de la parada, pero a la vez su solución inmediata hacía un poco de sentido.   Si alguna mujer, compañera de género está leyendo esto, se podrá imaginar lo grotesco de la escena.   La humillación, y sobre todo la maldita necesidad de orinar.  Tomo el vaso, y comienzo con la operación.   Con miedo de no atinar al vasito, empiezo a desahogar el agua, y la furia.   Tan pronto sentí que el recipiente fue llenado, intento vaciarlo en la botella de agua.  En mi mente pasa…  y por qué en Europa no se acostumbran los Latte Venti del Starbucks???? Y en eso, el piloto, tan bueno para dar soluciones me dice:   -¿Y por qué no le doblas un piquito al vaso antes de vaciarlo?    Mi respuesta inmediata ha sido censurada, pero pueden imaginarla.   Terminé –al fin- de orinar.   Mi cara se había tranformado.   En cierta forma existía alivio, pero por otro lado, la frustración seguía.    Sollocé unos minutos más.   El silencio, en medio de la parada obligatoria reinaba en el ambiente.   En eso, la cadena de radio informaba que la toma de protesta de Felipe Calderón había sido exitosa, entre el caos y el desorden.   Pudimos escuchar el juramento.   Después, silencio sepulcral.  Pasaron 50 minutos y entonces pudimos avanzar.   Faltaban 240 kilómetros para llegar a Madrid. Decidí dormir una pequeña siesta.   Se sentía tensión en el ambiente.   Después de media hora, empecé a platicar de lo más normal.   Las respuestas salían a fuerza.  Preferí ponerme los audífonos del iPod. Llegamos a Madrid.   Teníamos invitación a cenar con unos amigos del piloto.   Estábamos retrasados por una hora.  Llegamos al hotel.   Tan pronto entramos en la habitación, le dije:  ¿Tienes algo?  A lo que responde:  “Estoy muy molesto”.  “Me hiciste sentir culpable por toda la situación del camino…  no es la primera vez… bla bla bla bla…  además el fin pasado yo tenía ganas de quedarme más rato en el antro y tu de regresar más temprano…  bla bla bla bla….  En los viajes es cuando se conoce realmente a las personas y la verdad, NO SE SI QUIERA CONTINUAR CON LA RELACIÓN. Dios.   Me quedé estupefacta.  Me dije a mi misma:  Me tocó perder en Madrid.  A dos días de terminar con el viaje!!  Pero ni hablar.   Los Arianos somos impulsivos, asi que mi respuesta inmediata, muy tranquila, fue:  -Muy bien, quieres que me vaya?   Y él responde:  -No.  En tal caso el que se va soy yo.  A lo que replico:  -Está bien, es tu decisión.   Pero necesito que me digas ya para disculparme con tus amigos en la cena. La tónica cambió y la cordura regresó.   El silencio reinó por un minuto y el piloto dice:  -Vamos a cenar.   Nos arreglamos en 10 minutos y llegamos al restaurante.  Después de tomar el aperitivo la tranquilidad, cordialidad y buen humor estuvieron presentes en todo momento.  No terminamos con la relación y ya estamos planeando el siguiente viaje juntos (la próxima semana, por cierto). Moraleja:   Si viaja no tome líquidos, y si es mujer, MENOS.  Lo pueden cortar, literalmente, por una meada.

 

Categorías: Too much information

El día en el que Marlon se rajó y los demás nos divertimos

Agosto 1, 2007 · 21 comentarios

Ayer fue un día extremadamente lluvioso en Guadalajara.  Desde temprano el clima no era lo más prometedor para salir pero finalmente nos reunimos.  Fui la primera en llegar a La Moresca, aunque ya habíamos hablado por celular (maldición, se me acabó la pila y dejé a Manijeh a medias).  Lo poco que pudimos decir es que Diego estaba retrasado por condiciones climáticas (atorado en el tráfico) y Marlon no contestaba el teléfono.

Pedí una rica copa de vino tinto de la casa y a los 10 minutos llegó Manijeh.  Exactamente igual a como luce en su avatar, solo que no haciendo caras chistosas.  Platicamos super a gusto mientras comíamos un rico mozzarella frito con pomodoro (buenísimo).   Al rato llegó Diego. diego.jpg Por supuesto que las niñas seguíamos hambrientas y compartimos una pizza, y Dieguito, que casi no tenía hambre, se comió una él solo.  

Dice Manijeh manijeh.jpgque no tiene a veces mucho que escribir pero si con todas las anécdotas contadas ayer podría -literalmente-  completar un libro.

Lo que ya no les conté, es que efectivamente Diego, los valet parking tienden a dar experiencias desastrosas.   Tan pronto entré a mi camioneta, había un olor concentrado a cosupa (cola, sudor y patas) impresionante.  Casi vomito, tuve que abrir hasta el quemacocos para que saliera el “perfume”

Fue una velada muy divertida!!  Gracias niños y aqui están las fotos prometidas.

Categorías: Fotos