Hoy tuve la oportunidad de pasar por las casas de los blogueros amigos y disfruté mucho de su compañía virtual. Pero me llamó la atención que en dos de ellos, en donde los dueños de los mismos son de países diferentes, y sus temáticas son completamente distintas; había dos comentarios “anónimos” bastante desagradables, en donde se criticaba amargamente el contenido de los blogs. ¿En qué momento se gana el derecho de dar una crítica destructiva, y además, sin dar la cara? Me molestó mucho el hecho y me proclamo en favor de los dos protagonistas, en dónde además les envío todo mi cariño virtual.
Cambiando de tema, la semana pasada tuve la oportunidad de ir a cenar con Diego y Manijeh. Como siempre la pasamos fenomenal, la cena estuvo deliciosa (ordenamos lo mismo todos) y llegamos a la conclusión, que el Facebook es del diablo. Que somos unos ñoños y que además nos olvidamos de la cámara!! No captamos imágenes, pero les puedo decir que Manijeh está muuuuy delgada y que Diego y yo somos guapísimos.
Este fin de semana fue largo, festivo en México. Pude observar que la mayoría de la gente aprovechó para decorar de acuerdo a la próxima época navideña. Yo tenía la intención pero preferí descansar. Después de tantos fines de semana fuera, disfruté mucho la compañía de mis amigos y sobre todo… de mi compañía. Es maravilloso quedarse en casa. Ya habrá tiempo de poner el arbolito.
Quedan escasos días para la navidad. Todavía me cuesta trabajo creer, que estamos a finales de noviembre del 2007, año que particularmente, se pasó volando. En enero de este año inicié con la aventura del blog, he tenido oportunidad de conocerlos, de visitarlos y de compartir con ustedes. ¡Qué rápido pasa el tiempo!
