Dedicaré la entrada de hoy a Amy. No a Amy Bruce, la niña ficticia enferma que te pide que por cada correo que reenvíes, se donará un centavo para su curación; sino a la grandiosa Amy Winehouse.
Amy, Amy, Amy… vive una vida muy intensa. A sus 24 años ya tiene enfisema pulmonar a causa de sus adicciones. Su marido está preso. Pero no podemos negar que tiene una voz privilegiada. Los dejo con una de mis canciones favoritas, Love is a Losing Game.