Historias del Laberinto

Entradas clasificadas como ‘De todo un poco’

Lupe Reyes se ha ido

Enero 8, 2008 · 12 comentarios

Terminaron las vacaciones de navidad, y con ello, el maratón Lupe Reyes.   Empezando con las Lupitas, el 12 de diciembre empecé con las reuniones, de hecho desde la noche anterior, en la casa donde me tomé la foto con el arbolito de navidad que ilustra la entrada anterior.

Tuve la oportunidad de salir con mis amigos y de disfrutar con la familia… recibí mucho cariño y la pasé fenomenal.  Estuve muy regalada (gracias a todos, disfruté todos y cada uno de los obsequios) y descansé.  Descansé como tenía mucho que no lo hacía. 

Ahora a trabajar, con las pilas recargadas para este 2008.  Por lo pronto la próxima semana ya empiezo con un viaje corto.   Les contaré.

Muchas gracias por seguir visitándome, espero publicar con más frecuencia.

Les dejo un abrazo y mis mejores deseos para este nuevo año.

Categorías: De todo un poco

Notas exquisitas, deliciosas, de distintas…

Noviembre 21, 2007 · 14 comentarios

Hoy tuve la oportunidad de pasar por las casas de los blogueros amigos y disfruté mucho de su compañía virtual.  Pero me llamó la atención que en dos de ellos, en donde los dueños de los mismos son de países diferentes, y sus temáticas son completamente distintas; había dos comentarios “anónimos” bastante desagradables, en donde se criticaba amargamente el contenido de los blogs.   ¿En qué momento se gana el derecho de dar una crítica destructiva, y además, sin dar la cara?  Me molestó mucho el hecho y me proclamo en favor de los dos protagonistas, en dónde además les envío todo mi cariño virtual.

Cambiando de tema, la semana pasada tuve la oportunidad de ir a cenar con Diego y Manijeh.  Como siempre la pasamos fenomenal, la cena estuvo deliciosa (ordenamos lo mismo todos) y llegamos a la conclusión, que el Facebook es del diablo.  Que somos unos ñoños y que además nos olvidamos de la cámara!!  No captamos imágenes, pero les puedo decir que Manijeh está muuuuy delgada y que Diego y yo somos guapísimos. 

Este fin de semana fue largo, festivo en México.  Pude observar que la mayoría de la gente aprovechó para decorar de acuerdo a la próxima época navideña.  Yo tenía la intención pero preferí descansar.  Después de tantos fines de semana fuera, disfruté mucho la compañía de mis amigos y sobre todo… de mi compañía.  Es maravilloso quedarse en casa.  Ya habrá tiempo de poner el arbolito.

Quedan escasos días para la navidad.  Todavía me cuesta trabajo creer, que estamos a finales de noviembre del 2007, año que particularmente, se pasó volando.    En enero de este año inicié con la aventura del blog, he tenido oportunidad de conocerlos, de visitarlos y de compartir con ustedes.   ¡Qué rápido pasa el tiempo!

Categorías: De todo un poco

La Verdadera Edad

Octubre 9, 2007 · 9 comentarios

Te reto a calcular tu verdadera edad y tu expectativa de vida aquí

Descubrí que soy una polluela, tengo 22.3 añitos y una expectativa de vida de 84.7 años.

A ustedes…  ¿Cómo les fue?  Compartan sus resultados…

Categorías: De todo un poco

Sonatina

Septiembre 9, 2007 · 11 comentarios

princesas.jpg

 

La princesa está triste… ¿qué tendrá la princesa? 
Los suspiros se escapan de su boca de fresa, 
que ha perdido la risa, que ha perdido el color. 
La princesa está pálida en su silla de oro, 
está mudo el teclado de su clave sonoro 
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. 
El jardín puebla el triunfo de los pavos reales. 
Parlanchina, la dueña, dice cosas banales, 
y vestido de rojo, piruetea el bufón. 
La princesa no ríe, la princesa no siente; 
la princesa persigue por el cielo de Oriente 
la libélula vaga de una vaga ilusión. 
¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China, 
o en el que ha detenido su carroza argentina 
para ver de sus ojos la dulzura de luz, 
o en el rey de las islas de las rosas fragantes, 
o en el que es soberano de los claros diamantes, 
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? 
¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa 
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, 
tener alas ligeras, bajo el cielo volar; 
ir al sol por la escala luminosa de un rayo, 
saludar a los lirios con los versos de mayo, 
o perderse en el viento sobre el trueno del mar. 
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, 
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata, 
ni los cisnes unánimes en el lago de azur. 
Y están tristes las flores por la flor de la corte; 
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte, 
de Occidente las dalias y las rosas del Sur. 
¡Pobrecita princesa de los ojos azules! 
¡Está presa en sus oros, está presa en sus tules, 
en la jaula de mármol del palacio real; 
el palacio soberbio que vigilan los guardas, 
que custodian cien negros con sus cien alabardas, 
un lebrel que no duerme y un dragón colosal! 
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida! 
(La princesa está triste, la princesa está pálida.) 
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil! 
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe 
(la princesa está pálida, la princesa está triste) 
más brillante que el alba, más hermoso que Abril! 
-¡Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-, 
en caballo con alas hacia acá se encamina, 
en el cinto la espada y en la mano el azor, 
el feliz caballero que te adora sin verte, 
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte, 
a encenderte los labios con su beso de amor! 

Rubén Darío

Categorías: Cosas del día · De todo un poco

Todo Por Un Beso

Agosto 30, 2007 · 20 comentarios

beso.jpg

©riot

Con un beso en la boca se forman sustancias que estimulan la producción de hormonas y se activan las células. El corazón palpita incrementando las aspiraciones respiratorias que activan el flujo sanguíneo y a la vez se inflama una parte de la mucosa nasal, lo que potencia la capacidad olfativa.

Los labios se sienten algo más calientes por haber mayor afluencia de sangre. Todo esto es una clara preparación del cuerpo para el acto sexual. Pero, aunque del acto sexual no llegue a ocurrir, el beso será una reacción útil que beneficia al organismo al estimular toda una serie de funciones corporales. De manera que el beso, este sencillo acto de relación humana, es más importante y complejo de lo que a primera vista parece”, comenta Christiane Noetzlin en el libro El beso.

La actividad tiroidea se acrecienta y el pulso pasa de 75 a 150 pulsaciones por minuto. Al final de un beso apasionado una pareja habrá quemado alrededor de 12 calorías y habrán estado en contacto con más de 250 bacterias- (que si se piensa bien … ¡ poco importan!).

El cerebro amoroso fabrica endorfinas naturales contra el dolor que vuelven al sujeto más receptivo al estímulo del placer. “Los amantes sienten una euforia que disminuye sus necesidades vitales como sueño y nutrición. Sin embargo su cerebro se acostumbra a ese baño de endorfinas y para experimentar el mismo placer y la misma plenitud exige dosis cada vez más importantes de besos, pues la boca es imán de inmensos deseos que suscita un juego de cientos de sensaciones olfativas, sensitivas y gustativas.

Por otra parte, “ el beso es el único de todos los actos en los que se utilizan los cinco sentidos al mismo tiempo: Lo cenestésico, lo auditivo – porque el sonido del beso tiene un erotismo en si mismo- , lo gustativo, lo olfativo y lo visual, porque besar con los ojos abiertos o cerrados nos lleva a dimensiones totalmente distintas” , afirma el psicólogo norteamericano David Coleman autor del libro Inteligencia emocional que ha estudiado el comportamiento humano respecto al beso.

El beso con los ojos cerrados- continúa Coleman- nos lleva a una dimensión interna de sensaciones que para muchos hombres es difícil contactar, por eso hay muchos hombres que besan con los ojos abiertos.

Indescriptible, mágico e indescifrable , el beso nos hace entrar a una dimensión que ninguna palabra puede describir; aunque algunos como el gran Pablo Neruda alcanzara a afirmar : “ Por un beso sabrás todo lo que he callado”.

Categorías: De todo un poco

Los Tapatíos y Otros Desastres Naturales

Agosto 8, 2007 · 15 comentarios

Este artículo fue escrito por Claudia Ruiz Arriola, quien por cierto, fue mi catedrática en la Universidad.  No le pudo haber quedado mejor….

*Entre lo que José Martí llamó los “criollos exóticos” de América Latina,

los tapatíos tenemos un lugar especial. Hechos, según el folclor, a imagen y

semejanza del charro mexicano, somos mundialmente famosos por tradiciones y

mitos que en la Guadalajara de hoy sólo existen en las postales turísticas y

las revistas de los aviones. Para empezar no hay calandrias por doquier, ni

la nuestra es una ciudad amable como reza su lema, ni nos distinguen las

rosas que otrora fueran el emblema de la Perla, ni mucho menos huele a

tierra mojada como pregona la canción. Guadalajara, como cualquier metrópoli

de homo sapiens motorizados, es hostil, tiene más cemento que flores y emana

aromas típicamente urbanos que van desde la torta ahogada hasta los vapores

flatulentos de la Cuenca del Ahogado, involuntario desagüe de la ciudad. *

* *

*Pero si Guadalajara no es como la pintan, los tapatíos son fieles a su

fama. Dice la leyenda que el nombre “tapatío” nos lo dio una popular

monedita de oro que circulaba en la Colonia. Pero ese cuento, como todas las

historias tapatías, hay que tomarla cum grano salis –con un grano de sal, al

estilo de los escépticos romanos-, pues las moneditas de oro a todos

agradan, y el tapatío actual no destaca por su popularidad entre la fauna

azteca. Más bien, dicen las malas lenguas, el mote se lo debemos a la

llegada inoportuna de unos visitantes a la casa donde los miembros de una

familia se deleitaban con exquisitas viandas y vinos generosos. Al ver que

las visitas eran muchas y venían hambreadas, el anfitrión se puso a cubrir

apresuradamente los manjares para evitar compartirlos, al tiempo que

ordenaba a su pariente: “¡Tapa, tío! ¡Tapa, tío!”. *

*El Clásico Tapatío*

*No por mal intencionada la anécdota deja de tener razón. A diferencia del

regio, de quien se dice es alérgico a gastar, al tapatío no es desembolsar

lo que le duele, sino tener que compartirlo. Al clásico tapatío lo distingue

una peculiar forma de convivencia que simultáneamente le exige presumir lo

que no tiene y ocultar lo que es suyo. De hecho, como al protagonista de la

anécdota, al clásico tapatío no le gustan las visitas sorpresa, pues quien

arriba sin anunciarse puede encontrar al anfitrión y su hábitat “al natural”

y eso, en una ciudad que vive por y para las apariencias, es fatal. De ahí

que en los hogares tapatíos las visitas se anuncien con días de

anticipación, permitiendo a los anfitriones montar el escenario, ensayar los

diálogos y esconder las tramoyas de la vida cotidiana. Adicionalmente y de

acuerdo a una regla no escrita del Manual de Carreño local, es de modales

exquisitos llegar como mínimo una hora tarde, permitiendo a los anfitriones

recoger todo lo feo, lo despostillado, lo del uso diario y reponerlo por las

cosas “mejorcitas”: vajilla, adornos, utensilios comprados con el único fin

de deslumbrar. *

*La diversión de un Tapatío sigue la misma lógica teatral. Buena parte del

ingreso de una familia típicamente tapatía se va en cuotas de pertenencia,

un impuesto revolucionario que los pater familias pagan con tal de estar

“in”. En promedio, un tapatío de este sector mantiene dos casas de veraneo

–sierra y playa-, hace aportaciones millonarias a los clubes de golf o

hipismo de abolengo y, frecuenta espectáculos de estratosféricos precios,

aún cuando del repertorio de un tenor internacional el tapatío medio no

reconozca ni disfrute más que “O sole mio” y “Granada”. Pero sin duda el

pasatiempo favorito de los habitantes y las habitantas de Guadalajara es la

heráldica. Descifrar los blasones del árbol genealógico del interlocutor es

el procedimiento estándar –ISO 9000- de la etiqueta tapatía. Además de

permitir identificar a la persona, conocer su pedigrí hasta la generación

del Arca de Noé permite demostrar que uno es más tapatío que él. *

*Si se pudiera resumir la máxima aspiración del tapatío en una palabra,

habría de decir pertenencia. Con tal de ser aceptado, el tapatío es capaz de

todo. Incluso es común entre los tapatíos de clase media dejar de pagar la

colegiatura de los niños, posponer reparaciones caseras urgentes o ahorrarse

al chequeo médico; pero perderse la temporada vacacional o dejar de pagar

las cuotas del club, ¡jamás! Como toda sociedad que vive de la imagen y el

qué dirán, nada resulta más aterrador para un tapatío que perderse un

aquelarre, donde –lo sabe por experiencia propia- el ausente es siempre el

plato fuerte de la conversación . *

*Por eso, cuando entre los tapatíos hay prosperidad, lo “in” es ir a donde

van los demás tapatíos: Whistler, Orlando, San Diego o cualquier destino

donde sea posible encontrar el mayor número de miembros de la patria chica

que den testimonio de lo “padrísimo que estuvo” pues allá se encontraron “a

tooooda la gente conocida”. En este pueblo chico, infierno grande salir del

anonimato –y protegerse las espaldas- exige ir a donde van todos. Por eso,

cuando lo “in” es no gastar mucho, los tapatíos vacacionan en sus casas de

veraneo, situadas en lo que denominan el “triangulo de los jodidos”:

Guadalajara, Chapala y/o Manzanillo. Ahí, como los perros de rancho, se

reúnen con los de siempre, a olfatear y ser olfateados. *

*Empresario rico, empresa pobre*

*Evidentemente el estilo de vida del tapatío clásico sólo es accesible una

elite. Pero no deja de ser cierto que los moradores de Guadalajara nos

sentimos muy o poco tapatíos por referencia a este grupo social que, además

de un estilo de vida, ha dejado su impronta en la forma cómo los habitantes

de la capital jalisciense nos relacionamos con el dinero. *

*Cualquiera que visite la Perla Tapatía en plan de negocios advierte de

inmediato que Guadalajara carece de los grandes emporios comerciales

del D.Fy/o de una industria descollante como la regiomontana. Las

empresas tapatías

suelen ser medianas y familiares, con uno que otro garbanzo de a libra a

punto de ser adquirido por firmas extranjeras o capitalinas. Y no es que

nuestros empresarios carezcan de visión o no sean los suficientemente

laboriosos, como a menudo se les acusa. La razón de la medianía empresarial

tapatía tiene fuentes más profundas, incluso hay quien dice que es producto

de la mítica alma provinciana de Guadalajara, un alma de tímidos horizontes

y vuelos más bien cortos. *

*Una de las grandes virtudes tapatías es que aquí se trabaja para vivir, no

se vive para trabajar. Entre nosotros el trabajo no es tan importante como

entre los workaholicos del Norte o los competitivos chilangos. No,

Guadalajara es una ciudad de comerciantes y los comerciantes de todas las

épocas y latitudes han sido sibaritas, filisteos y bon vivants. En la Perla

Tapatía, ningún empresario que éste en la oficina antes de las 10:00

A.Mpuede jactarse de ser exitoso. El éxito aquí viene definido por el

empleo

del tiempo. Descollar en Guadalajara es acudir al vapor antes que a la

oficina, o dedicar una mañana completa a jugar golf con otros “líderes

empresariales” mientras se culpa al Gobierno y/o a la pereza natural de los

trabajadores de la lenta marcha de la economía. Entre los profesionistas

tapatíos, el éxito se mide con idéntico rasero: la pausa para comer en casa

a mediodía es defendida como uno de los derechos humanos indeclinables y,

ser “alguien” en la empresa se demuestra regresando a trabajar a las 5:00

PM, después de la siesta. *

*Pero esta sanísima filosofía del goce, también es la perdición de la

economía tapatía. La empresa –en especial la familiar, que abunda entre

nosotros- es la caja chica de la familia tapatía. De ahí sale la educación

de los hijos, las casas de veraneo, la mansión familiar, las cuotas del

Club, las cuatrimotos de los hijos, las vacaciones en Whistler, la

camionetota de mamá y el BMW de papá. Obviamente cuando se han pagado las

necesidades y caprichos de todos los miembros de la familia, poco queda para

reinvertir en tecnología de punta y/o la capacitación de los empleados.

Total, una y otra se suplen fácilmente con la astucia del dueño del

changarro. Empresa pobre, empresario rico es la filosofía económica de los

tapatíos. *

*Pero la razón por la que Guadalajara no tiene empresas importantes a nivel

nacional, está en el ADN del empresario tapatío. Los emprendedores tapatíos

tienen una aversión cuasi genética a trabajar en equipo. Todo intento de

crear sinergias productivas es visto a través de la lente del recelo; si

alguien quiere asociarse con un tapatío es para aprovecharse de lo suyo y/o

robarle los secretos de su productividad (¡ja!). La empresa tapatía sigue la

lógica de su creador o heredero: “mejor una empresa chica que pueda

controlar yo solito, a una grande en la que el tronar de mis chicharrones

dependa de un Consejo de Administración”. *

*Comprensiblemente orgulloso de los magros logros conseguidos a pulso, el

tapatío ve con enorme recelo el éxito ajeno. Si hubiera que nombrar el vicio

capital de un tapatío de cualquier estrato social, éste sería la envidia.

Nada bien le va al que triunfa entre nosotros. Fieles seguidores de

Periandro –tirano de la vieja Corinto que aconsejaba mantener la paz de la

polis deshaciéndose de los ciudadanos descollantes- en Tapatilandia se

castiga a quien ose sobresalir de la media. De hecho, es empíricamente

demostrable que la única causa pública que apasiona al tapatío es evitar que

sus coterráneos triunfen. Y si evitar el triunfo ajeno no es siempre

posible, queda el recurso de empañarlo con comentarios oblicuos o

malintencionados sobre el origen de la buena fortuna. Así pues, el destino

trágico del tapatío es que haciéndolo todo para ganarse la admiración de sus

coterráneos, no consigue más que un odio y una envidia proporcionales a su

esfuerzo. *

*Apatíos, mochos y Atlistas*

*Políticamente el tapatío suele ser de derecha, aunque el grueso de la

población de Guadalajara milita en el limbo ideológico. Un buen tapatío es

también “apatío”, es decir apático y desinteresado de cuanto sucede en la

res pública. La máxima intervención cívica de un tapatío es votar para

evitar que la “izquierda rijosa” llegue al poder y le arrebate sus

privilegios de clase. Por lo demás, los tapatíos sólo se manifiestan a

través de elegantes desplegados periodísticos en apoyo del Cardenal Sandoval

para fustigar a los defensores de los Derechos Humanos. Éstos últimos, en el

reducido léxico político de la diestra tapatía, buscan corromper a la buena

sociedad otorgando inmerecidos privilegios legales a los nacos, los gays y

los criminales. *

*Pero lo que en otras latitudes sería un vicio, aquí es virtud cívica. Al

ser apatíos y rajones por naturaleza, los moradores de Guadalajara no somos

presa fácil de vaivenes sociales ni grillas políticas. La marcha, deporte

favorito de las huestes capitalinas, es en estas latitudes un pasatiempo con

muy pocos seguidores. Ni siquiera la única causa colectiva de la región –el

Clásico tapatío del fútbol que enfrenta a los “popis” del Atlas con los

“ñiles” del Guadalajara- es motivo de bronca o pleito. Después de todo,

quizá debamos a la proverbial apatía tapatía, el que la Perla siga siendo

una ciudad pacífica. *

*Cuando un tapatío llega a marchar, no lo hace por ningún caudillo, lo hace

por su fe. Al menos, eso dicen los mochos de la ciudad. Pero si bien es

cierto que la Virgen de Zapopan convoca multitudes, las toneladas de

envolturas de golosinas y latas de refresco que los peregrinos dejan a su

paso hace sospechar que la gula y la verbena son también estímulos

importantes. Y es que por mucha crema que se le quiera poner al taco, el

tapatío no deja de ser mexicano: un ser con más tradiciones que

convicciones, más efervescencias religiosas que hábitos ascéticos. Por eso

la fe de la que tanto se enorgullecen algunos tapatíos no pasa de ser

beatería: de nada sirve rezar avemarías cuando las cuentas del rosario son

la incongruencia, el dogmatismo, la intolerancia y el racismo del que

–querámoslo o no- hacemos gala los habitantes de Guadalajara cuando nos

enfrentamos al otro, al distinto. Pese a todo, el crecimiento de la zona

metropolitana confirma que Guadalajara es una de las ciudades más bellas y

habitables del País. El secreto de quienes aquí vivimos es haber aprendido a

disfrutarla al margen de “los tapatíos”. *

Categorías: De todo un poco

El Episodio Final de Lost

Agosto 7, 2007 · 12 comentarios

Ayer terminó la Tercera Temporada de Lost en AXN México.  Ya había visto el final porque lo compré en iTunes pero lo volví a ver para atar cabos que quizá perdí la primera vez.   ¿Qué onda con John Locke que mata a Naomi?  ¿Quién demonios es Naomi?  ¿Y Charlie?   Quizá pudo haber cerrado la compuerta desde el otro lado… esa muerte fue muy triste.  Bueno, el flash forward de Jack Shepard…  LO PERDIMOS TOTALMENTE.  Espero impaciente la Cuarta Temporada.   ¡Por favor dejen sus comentarios del final!

Aquí les dejo este vídeo actuado por el elenco original de Lost… pero es una parodia del final.  Simplemente delicioso. 

Categorías: De todo un poco

Este si se puede ver

Julio 24, 2007 · 9 comentarios

Como estamos esperando a que la Tercera Temporada termine, dejo un video que no revela absolutamente nada del final, simplemente enseña a un Sawyer GUAPÍSIMO y obvio, a la lagañosa de Kate.   Disfrútenlo.

Categorías: De todo un poco

Seguimos con Lost

Julio 22, 2007 · 15 comentarios

Les dejo un video que me hizo llorar, es parte de la información confidencial…

 

Categorías: De todo un poco

La traumada con Lost

Julio 19, 2007 · 14 comentarios

lost01.jpg

Tengo información confidencial sobre el final de la tercera temporada de Lost que me gustaría poner en discusión. De hecho esta foto es del último capítulo.   Pero todavía faltan 3 episodios en México para que se conozca el desenlace.   ¿Me autorizan a dar mi reseña antes de tiempo?  ¡Espero sus comentarios!

Categorías: De todo un poco